20 junio, 2016

LA PRUEBA VITORIA 2016

Y llega el día de La Prueba Vitoria, suena el despertador, levantar la persiana, nervios, intriga... Y albrícias!! No llueve!! Eso sí, buena pinta no tiene... Solo pensar en todo el esfuerzo organizativo que conlleva la prueba, y que han realizado los compañeros de la sociedad, hacen que merezca la pena el acudir a la cita sabiendo que los caprichos de la primavera del Norte nos han traido un día gris y que, más tarde, se convertiría en lluvioso y frío. El tiempo es así por estos lares, el verde se paga así, no hay otra manera.
Ambiente festivo en la salida, el gentío se acumula alrededor del servicio de desayuno, mezcla de olores, café y crema calentadora en las piernas de los ciclistas, nervios y saludos por doquier, esto comienza, no hay vuelta atrás, 203 km. nos esperan a los más de 300 entusiastas de la bicicleta que nos hemos congregado, entre ellos destaca el mítico Marino Lejarreta homenajeado en esta ocasión, a su vera el hombre-Tour Galdeano, los de renombre se mezclan con los anónimos, esto es una marcha cicloturista, aquí disfrutan todos a su manera.
Salida ordenada de la ciudad, 60 km. llanos nos esperan, velocidad de crucero escoltados por la autoridad y los coches de la organización, la invitada no deseada, la lluvía, hace presencia a partir de Landa en forma de llovizna, nos acompañará hasta la cima de Urbasa, luego el frío y el viento, ya que estamos aquí hay que apechugar, modo finalizar la marcha en las mejores condiciones ON.
Foto by JOSEBA BERNAL

En grupetta, cantando en los repechos, RADIO DANDY & DAVID SOTO, al mal tiempo buena cara, me toca tirar del carro es más de una ocasión, subidas a Iturrieta y La Aldea incluidas, amago de fuga con otros tres compañeros (Joseba, Emilio y Martín), nos dejamos coger que la mañana es larga y mejor en compañía, vuelta al tajo en la zona de Izki, creo que he cumplido así que me tomo la subida (crono) a Herrera con tranquilidad, ya sabéis que esto de los calentones a media carrera no me emocionan mucho, en el último kilómetro de este puerto de primera categoría, y a rueda de Ekaitz, aligeramos el paso. Esperar al resto y de nuevo vuelta a la ruta con viento de cara y los molestos repechos hacia Ventas de Armentia. Llegamos al último puerto, Zaldiaran, tranquilamente a cola del paquete hago la subida, ya solo queda bajar y llegar sanos y salvos. Otra "Vitoria" más para la saca, todo en orden, alguno habrá llegado con kilos de más, festival de comida en los avituallamientos, de sobra para los 3.341 mts. ascendidos, en 7 horas en mi caso.
Gracias a la organización por hacernos todo tan fácil, el 2017 os está esperando, amigos, guardar un hueco para esta marcha, os sorprenderá, y ya son 36 ediciones, la Sociedad Ciclista Vitoriana sabe lo que hace.
#nadieentrena
#pruebavitoria2016